"Servicio rapido y eficiente, me buscaron el seguro a mi medida con lo que yo necesitaba."
fito
julio de 2024
Tener una condición médica no significa quedarte sin protección. Te ayudamos a encontrar un seguro de vida adaptado a tu situación, sea cual sea tu enfermedad preexistente.
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Sí, en la mayoría de casos es posible contratar un seguro de vida aunque tengas una enfermedad preexistente. Millones de personas con condiciones como hipertensión, diabetes, depresión, hipotiroidismo o asma tienen un seguro de vida que protege a sus familias.
Las aseguradoras evalúan cada caso de forma individual. Lo que tienen en cuenta es el tipo de enfermedad, su gravedad, cómo de controlada está, el tratamiento que sigues y tu historial médico general. Una enfermedad bien controlada con medicación no tiene por qué impedir que accedas a una cobertura completa.
La clave está en ser totalmente transparente en el cuestionario de salud y trabajar con profesionales que conozcan las distintas opciones del mercado. En nuestra agencia te ayudamos a encontrar la aseguradora más adecuada para tu situación.
Una enfermedad preexistente es cualquier patología o alteración de salud, aguda o crónica, que haya sido diagnosticada, manifestada o tratada antes de contratar el seguro. Esto incluye tanto enfermedades activas como condiciones que ya estén controladas o en remisión.
No todas las enfermedades preexistentes tienen el mismo impacto en tu seguro. Una hipertensión leve controlada con medicación es muy diferente a una cardiopatía grave. Por eso cada caso se evalúa de forma individualizada.
Estas son algunas de las condiciones médicas que evaluamos habitualmente para encontrar la mejor cobertura
La tensión alta es una de las condiciones más frecuentes. Si está controlada con medicación, la mayoría de aseguradoras aceptan solicitudes con primas ajustadas. Se valora que mantengas controles regulares y sigas el tratamiento prescrito.
Tanto la diabetes tipo 1 como la tipo 2 pueden asegurarse. Las aseguradoras valoran los niveles de hemoglobina glicosilada (HbA1c), el tiempo con la enfermedad, el tratamiento que sigues y si hay complicaciones asociadas.
Los trastornos de salud mental también pueden cubrirse. Se evalúa la gravedad, el tipo de tratamiento (medicación, terapia), si ha habido hospitalizaciones y el nivel de control actual. La depresión leve bien tratada suele aceptarse sin problemas.
Los trastornos de tiroides son muy comunes y generalmente no suponen un problema para contratar un seguro de vida. Con la medicación adecuada y niveles hormonales controlados, las primas apenas se ven afectadas.
El asma leve o moderado controlado con inhaladores suele aceptarse sin recargo o con primas mínimamente ajustadas. Los casos graves o con hospitalizaciones frecuentes requieren una evaluación más detallada.
Arritmias, angina de pecho, infarto previo o insuficiencia cardíaca requieren evaluación especializada. El tiempo transcurrido desde el evento, el tratamiento actual y las pruebas médicas recientes son determinantes.
La hipercolesterolemia es muy frecuente y, si está controlada con dieta y/o medicación, rara vez supone un impedimento. Las aseguradoras valoran los niveles actuales y si hay otros factores de riesgo cardiovascular.
Las personas con epilepsia pueden acceder a seguros de vida. Se valora la frecuencia de las crisis, el tipo de epilepsia, los años sin crisis y la respuesta al tratamiento antiepiléptico.
Si has superado un cáncer, puedes optar a un seguro de vida. El tiempo en remisión, el tipo de cáncer, el estadio en el diagnóstico y el tratamiento recibido son factores clave. Generalmente se requieren 3-5 años libres de enfermedad.
¿Tu enfermedad no está en la lista? No te preocupes. Evaluamos todo tipo de condiciones médicas: lupus, artritis reumatoide, enfermedad de Crohn, esclerosis múltiple, apnea del sueño, fibromialgia, VIH, hepatitis, enfermedad renal, trasplantes y muchas más.
Lo más habitual es que la aseguradora aplique un recargo sobre la prima estándar. Este recargo depende del riesgo que supone tu condición y puede variar mucho según la enfermedad, su gravedad y control. Una enfermedad leve y controlada puede tener un recargo mínimo o incluso nulo.
En algunos casos, la aseguradora puede excluir de la cobertura las consecuencias directas de tu enfermedad preexistente. Por ejemplo, un seguro para alguien con cardiopatía podría excluir el fallecimiento por causa cardiovascular durante un periodo inicial.
Algunas pólizas incluyen un periodo de carencia durante el cual la enfermedad preexistente no está cubierta. Pasado ese tiempo (normalmente 1-2 años), la cobertura se aplica normalmente. Es importante conocer estos periodos antes de contratar.
No es lo mismo una hipertensión leve que una insuficiencia cardíaca. Las aseguradoras clasifican las enfermedades según el riesgo que suponen para la esperanza de vida.
Una enfermedad bien controlada con medicación, revisiones regulares y hábitos saludables tiene mucho mejor pronóstico que una mal gestionada. Demostrar buen control es clave para obtener mejores condiciones.
Cuanto más tiempo lleves con la enfermedad estabilizada, mejor. Un diagnóstico reciente supone más incertidumbre para la aseguradora que una condición que llevas años controlando.
Si ha habido complicaciones graves, hospitalizaciones o cirugías relacionadas con tu enfermedad, la evaluación será más detallada. Aportar informes médicos actualizados ayuda a obtener una valoración justa.
La edad, si fumas, tu peso, otras enfermedades y tu estilo de vida también influyen. Una persona con hipertensión que además fuma y tiene sobrepeso tendrá condiciones diferentes a alguien con hipertensión que hace ejercicio y cuida su alimentación.
Nunca ocultes información en el cuestionario de salud. Si la aseguradora descubre una enfermedad no declarada, puede anular la póliza o rechazar el pago del siniestro. La honestidad siempre es la mejor política.
Cada compañía tiene criterios diferentes. Una que rechaza tu solicitud puede tener competidoras que sí te acepten o te ofrezcan mejores condiciones. Trabajar con un mediador que conozca el mercado te ahorra tiempo y disgustos.
Cuanta más información aportes sobre el control de tu enfermedad, mejor. Analíticas recientes, informes de especialistas y pruebas médicas ayudan a la aseguradora a valorar tu caso de forma más favorable.
Si tienes dificultades con las pólizas tradicionales, existen seguros con cuestionarios simplificados o sin reconocimiento médico. Suelen tener primas más altas y capitales más limitados, pero son una opción válida.
Sí, algunas aseguradoras pueden rechazar solicitudes con determinadas enfermedades graves o muy recientes. Sin embargo, esto varía mucho entre compañías. Lo que una rechaza, otra puede aceptar con condiciones. Por eso es importante comparar opciones.
Ocultar información es un error grave. Si la aseguradora lo descubre, puede anular la póliza por mala fe y rechazar el pago del siniestro. Tus beneficiarios podrían quedarse sin la indemnización que esperaban. Siempre es mejor ser honesto, aunque las condiciones sean menos favorables.
Sí, tomar medicación no impide contratar un seguro de vida. De hecho, seguir un tratamiento prescrito es positivo porque demuestra que tu enfermedad está siendo gestionada adecuadamente. Lo importante es declarar qué medicamentos tomas y por qué.
Depende enormemente de la enfermedad y su gravedad. Una hipertensión leve controlada puede suponer un recargo del 10-25%. Una cardiopatía severa puede multiplicar la prima varias veces. En algunos casos, la prima puede ser similar a la estándar si la enfermedad está muy bien controlada.
No siempre. Muchos seguros solo requieren rellenar un cuestionario de salud. En algunos casos, especialmente para capitales altos o condiciones complejas, la aseguradora puede solicitar pruebas médicas adicionales como analíticas o informes del especialista.
Una vez contratado el seguro, las condiciones se mantienen aunque tu salud cambie. Si tu enfermedad mejora, no puedes exigir una reducción de prima. Pero si empeora, la aseguradora tampoco puede subir el precio ni cancelar la póliza por ese motivo.
Víctor Martínez
Especialista en Seguros de Vida
"Especialista en seguros personales y cobertura de riesgos de vida. Premio al mejor vendedor en Seguros de Vida Reale 2022 y 2023."
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"Servicio rapido y eficiente, me buscaron el seguro a mi medida con lo que yo necesitaba."
fito
julio de 2024
"Gracias Víctor por tu ayuda eres un gran profesional y como tú pocos"
Sonia Sanchez Prieto
julio de 2024
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Juan Castillo
febrero de 2024
Te ayudamos a encontrar la mejor opción para tu caso. Evaluamos tu situación y buscamos la aseguradora que mejor se adapte a tus necesidades.